Disfrutará del encanto de una vivienda de más de 100 años de historia y la comodidad de nuestra arquitectura quichua que brinda habitaciones acogedoras y confortables , con una cálida sensación hogareña.
Baño privado y agua caliente las 24 horas del día. Con vista a la montaña Imbabura y a una gran variedad de aves (entre ellos colibríes) en los espacios verdes alrededor del Hostal.